Madsan

Limpieza y mantenimiento de placas solares.

Revisamos las condiciones de la cubierta antes de trabajar. Así podemos preparar el equipo, coordinar el acceso y explicarte qué incluye el servicio, sea una limpieza suelta o el mantenimiento de todo el año.

Detalle de una instalación de módulos fotovoltaicos

Preparación de la visita

Confirmamos la ubicación y el acceso. Si la instalación pertenece a una comunidad o empresa, acordamos la entrada con la persona responsable.

Agua osmótica y cepillos suaves

Utilizamos agua tratada por ósmosis inversa y cepillos de cerdas suaves. Elegimos el equipo según la disposición de los módulos y las condiciones de trabajo.

Acceso y trabajo en cubierta

Valoramos la pendiente, la altura y los medios de acceso para preparar la intervención. Las condiciones de la cubierta determinan el equipo necesario.

Revisión visual

Durante la visita observamos el estado visible de marcos, fijaciones y cableado. Las incidencias se anotan para que las revise el profesional correspondiente. Esta revisión no sustituye un diagnóstico eléctrico.

Informe con fotografías

Documentamos el estado de los paneles antes y después de la limpieza. Puedes compartir el informe con la administración de la finca o con tu instalador.

Mantenimiento periódico

Si la instalación está bajo arbolado o junto a un polígono, una sola visita al año se queda corta. En ese caso acordamos dos fechas y limpiamos siempre la misma instalación, con su informe cada vez. Cómo se decide la frecuencia

Qué incluye el mantenimiento.

El mantenimiento de placas solares que hacemos tiene tres partes: limpiar los módulos, mirar lo que se ve de la instalación y dejarlo por escrito. Cada visita termina con un informe con fotos, para que tengas un historial de cómo ha ido cambiando la instalación.

Limpieza de los módulos

Agua osmótica y cepillo de cerdas suaves, sin detergentes ni agua a presión. El agua sin minerales se seca sin dejar cerco, cosa que no siempre se consigue con agua del grifo.

Revisión visual

Miramos marcos, fijaciones, cableado a la vista y el estado del cristal. También si ha aparecido alguna sombra que antes no estaba, como una rama que ha crecido o una antena nueva en la cubierta de al lado.

Lo que no hacemos

La revisión eléctrica del inversor, las protecciones y las conexiones le corresponde a un instalador autorizado. Si en la visita vemos algo que apunta a ese lado, lo anotamos en el informe para que se lo enseñes.

Cuándo toca.

No hay una fecha fija que sirva para todas las instalaciones. Estas son las señales que conviene mirar:

  • La aplicación del inversor marca menos producción que en días de sol parecidos de otros años.
  • Se ve una capa de polvo o de polen sobre los módulos, sobre todo en el borde inferior, donde se acumula el agua de lluvia.
  • Hay excrementos de aves que la lluvia no se lleva.
  • Acaba de pasar un episodio de calima y los paneles han quedado cubiertos de polvo rojizo.

En Madrid, lo habitual es programar una visita al terminar la primavera, cuando ya ha pasado el polen, y otra al final del verano. Si la instalación está bajo árboles o cerca de una obra o de un polígono, puede hacer falta alguna más. Lo explicamos con detalle en cada cuánto hay que limpiar las placas solares.

Mantenimiento y garantía

Algunos fabricantes e instaladores piden un mantenimiento documentado para mantener la garantía. Revisa las condiciones de la tuya: el informe con fotos de cada visita sirve como justificante.

Cuéntanos cómo es tu instalación.

Indica el municipio, el número de placas y cómo se accede a la cubierta.

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