¿Cada cuánto hay que limpiar las placas solares?
"Una vez al año" es la respuesta que más circula y la que menos sirve. Un chalet entre pinos en Las Rozas y una nave junto a la A-4 en Getafe no se parecen en nada, y no tiene sentido que sigan el mismo calendario.
Sí hay que limpiar las placas solares. La lluvia arrastra el polvo suelto y poco más: no quita el polen apelmazado, ni la resina, ni el excremento de ave, que es lo que de verdad hace daño porque tapa la célula entera y la obliga a trabajar como resistencia.
Lo que marca la frecuencia
No es el número de placas ni su antigüedad. Es lo que tienes alrededor.
- Arbolado cerca. Polen en primavera, resina todo el año y hoja en otoño. Es el entorno más exigente de los que vemos en Madrid. Dos limpiezas al año se quedan cortas en algunos casos.
- Carretera con tráfico pesado o polígono. La suciedad lleva partícula grasa y se agarra. Se nota porque el agua sola resbala sin arrastrar nada.
- Campo abierto y polvo. Molesta menos de lo que parece. Se va con facilidad mientras no se acumule durante años.
- Obra en marcha al lado. Caso aparte. El polvo de yeso y cemento fragua sobre el vidrio y después cuesta muchísimo. Si hay obra, conviene limpiar cuando termine, no antes.
- Aves. Palomas, gaviotas o un nido cerca cambian la ecuación por completo. Aquí no hay calendario que valga: se limpia cuando aparece.
Un orden de magnitud, con matices
Con todo lo anterior sobre la mesa, y sabiendo que cada instalación es la suya, lo que solemos ver en la Comunidad de Madrid:
- Vivienda en zona urbana sin arbolado ni polígono: una vez al año.
- Vivienda bajo pinar o con arbolado alto: dos veces al año.
- Cubierta industrial junto a vía rápida o polígono: dos veces al año.
- Instalación con presencia habitual de aves: revisión cada pocos meses.
La segunda visita casi siempre sale más barata que la primera, porque la suciedad lleva meses y no años.
Cómo saber si las tuyas ya lo necesitan
Sin subir a ningún sitio, hay dos comprobaciones que valen bastante.
Mirar la producción del mismo mes del año pasado
Casi todos los inversores guardan el histórico y lo enseñan en su aplicación. Compara junio con junio, no junio con mayo. Una caída sostenida de un año para otro, con el mismo tiempo, apunta a suciedad antes que a avería.
Mirar el módulo a contraluz
Desde una ventana alta o desde el jardín, a primera hora, con el sol bajo y de lado. El velo se ve. Cuando se ve desde el suelo, lleva tiempo ahí.
Si la caída de producción es brusca y en un solo día, no es suciedad. Eso es un asunto para tu instalador, no para una limpieza.
Y el momento del año
En Madrid, después de la primavera. El polen cae entre marzo y mayo, y las lluvias de barro del sur suelen dejar su ración en el mismo periodo. Limpiar en junio te deja el verano entero, que es cuando más produce la instalación, con el vidrio limpio.
Si eliges dos visitas, la otra en octubre, cuando ya ha caído la hoja. Aquí están las dos opciones.
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¿Prefieres no subirte al tejado?
Indica el municipio, el número de placas y cómo se accede a la cubierta.